Tipo de fosa: Represión provocada por los republicanos
Fecha: 22/08/1936
Condiciones de acceso: Las fosas comunes de Tardienta se localizan en el interior de su cementerio.
En el cementerio de Tardienta existe un enorme espacio prácticamente vacío de sepulturas que a decir de algunos informantes guardaría en su interior una gran zona de enterramientos colectivos. Allí yacerían numerosas víctimas de la violencia desatada por los milicianos republicanos en la localidad durante los primeros meses de la guerra. Entre quienes reposarían allí se contarían vecinos de Tardienta como el cura párroco Antonio Gracia Yebra o el coadjutor de la parroquia Alejandro Agulló Hernández, vecinos de los pueblos cercanos, simpatizantes de los sublevados sorprendidos cuando intentaban pasarse a las tropas rebeldes estacionadas en el vecino pueblo de Almudévar y prisioneros de guerra ejecutados sumariamente tras su captura. Cuantificar su número exacto es una tarea casi imposible. Sólo dos de las personas fusiladas y enterradas en el lugar aparecen individualizadas con sus nombres y apellidos en sendas cruces colocadas por sus deudos al término de la guerra. Se trata de Félix Gracia Embid y Enrique Gracia Martínez, ejecutado a los 19 años de edad. También yacerían en esa zona de enterramientos decenas de milicianos y militares republicanos muertos en el transcurso de los combates que tuvieron lugar en la zona, o a causa de los reiterados bombardeos a los que fue sometida la localidad. Los enterramientos se extenderían desde julio de 1936 a marzo de 1938 y entre los allí sepultados podemos incluir a dos vecinos de Torralba de Aragón, Lázaro Torrecilla Cancer (fusilado en Tardienta el 14/9/1936) y Agustín Abadía Capapey (21/11/1936), un vecino de Zuera o una veintena de milicianos que murieron en la propia Tardienta a causa del impacto de un proyectil enemigo en septiembre de 1936.
La fecha de los acontecimientos es aproximada.
Otras víctimas de la represión ejercida por los sublevados: al término de la guerra los sublevados asesinaron a varios vecinos de Tardienta. José Juan Muniesa Isarri murió en el campo de San Juan de Mozarrifar en mayo de 1938; la muerte de Antonio Ortiz Andreu ese mismo año fue obra también, con toda probabilidad, de los sublevados; por último, Miguel Herrero Alcubierre fue fusilado en Zaragoza en marzo de 1941.
Otras víctimas de la posguerra en la localidad: a mediados de los años cuarenta la localidad de Tardienta fue escenario de un suceso protagonizado por un vecino apellidado Espada, quien a la muerte de su madre llevó a cabo una sonora venganza contra los principales representantes del régimen franquista en la localidad, asesinando a tiros al cura, al jefe de Falange y a un tercer vecino e hiriendo a otras dos personas antes de darse a la fuga con total éxito. Aparentemente llevaba tiempo tramando su venganza y esperó a que su madre falleciera para llevar a cabo su plan.
Víctimas
Número aproximado de víctima/s: Indeterminado
Félix Gracia Embid.
Enrique Gracia Martínez. 19.